lunes, 26 de enero de 2009

pre cumpleaños


El evento del sábado ha ayudado bastante a disimularlo, y no fue hasta el almuerzo de hoy que mis papás se acordaron (no es que lo olvidaron en absoluto, sólo estabamos todos distraidos, con lo de las bodas de oro).

a mí los "felices cumpleaños" siempre me aparecen sólo en las canciones, porque las 23:55 horas restantes tienen pocas sonrisas. supongo que tiene mucho que ver con eso de las celebraciones de años anteriores -que nunca ha sido para mí, sino para los parientes-, y con eso de que me enseñaron a odiarme, entonces también odio el día en que nació ese ser despreciable con nombre de ridícula genio.

mi mamá le dijo a mi abuelo que ese día llegara con una torta al almuerzo; yo le dije que pa qué, si no quiero recordarlo, que si pudiera sacaría esa fecha del calendario; y mi papá dijo que ese día no era una celebración para mí, sino que era conmemorar cuando tuvo su primera hija, lo que sintió, su incertidumbre, la emoción de cargar por primera vez un bebé, que resultaba ser suyo.

bello, y le encontré mucho más sentido (de hace tiempo me preguntaba qué significaba en sí un cumpleaños, cómo tan egoístas los seres humanos que queremos un día exclusivo, con atención completa sobre nosotros. narcisitas.) pero por qué tengo que ser yo la más triste en mi cumpleaños. y se los dije. extrañamente se largaron a reír.

tampoco entiendo su risa. y busco pretextos para desaparecer completamente el x de febrero, pero no tengo dónde ir, ni con quién escaparme. un día conmigo misma, rodeada de gente es demasiada tortura, cuando debería ser feliz...
me gustaría tener un feliz cumpleaños, algo tan poco común en mi planeta extraño. podría leer mis poemas favoritos en la fuente de la plaza, hasta que me tiren monedas, o me lleven detenida. o podría regalar flores de papel craff con frases de escritores chilenos. o regalar globos con poemas de amor, y tener una gran sonrisa dibujada con labial en mi cara. o sólo formar barquitos de papel para ver cómo se los traga el mar.
pero no un once llena de parientes que gusten burlarse de mí. por qué es tan difícil hacer y aceptar cosas sencillas como llorar con el ruido de un cumpleaños feliz, te deseamos a ti...



3 comentarios:

Harold Diaz dijo...

Nunca me ha gustado celebrar mi cumpleaños, siento que es un costumbrismo ajeno a mí y pues nunca lo celebro, a pesar de lo que todos en la familia piensen.

En fin nos leemos...
Me diste un Id de hotmail, lo he agregado.

Yobber Gut Vas dijo...

Es verdad, muchos no entienden que un cumpleaños no es para todos algo que queramos celebrar. Pero debemos respetar el que el resto quiera divertirse con una fecha y alzar las copas en alto y soplar una vela. A mi también siempre me ha gustado en el día cumpleañero perderme a escribir en algún parque, en la playa o salir a caminar sin rumbo fijo y regresar tarde, cuando los "invitados" que yo no invité ya están cansados de esperar y a punto de irse.

Me gusta tu sinceridad y tus letras. Nelly me comentó de tu blog y espero no te moleste el que te haya agregado al mío.

Saludos Amaranta.

Selene V dijo...

blehh...no tienes obligación con nadie, y menos con familiares que no aportan nada en tu vida.
A mí también se me viene esa crisis pre-cumpleaños.
Disculpa por no comentar hace tiempo, pero no tengo ganas, aunque siempre te leo.

Te querrrowww(con voz de gato ¬¬)