Dos jóvenes palestinos lloran durante el funeral de sus hermanos Qasem (6 años) y Basem (11 años) y su tío Saddam Abed al Nabe (17 años), muertos a causa de un bombardeo israelí en el campo de refugiados de Jabaliya, al norte de la Franja de Gaza. Ayer la cuenta de vísctimas fatales llegó a 1.033.
1 comentario:
:O
Lo único que se me pasa por la mente al ver y leer estas noticias, es que Jesús viene pronto y ya se acabará toda esta pudrición.
Él es la única esperanza, y es necesario que ocurran más cosas como ésta.
Lamentable.
Publicar un comentario