Pasó otra vez, inesperadamente. derepente me cuesta no creer en el destino. estoy leyendo dos libros al mismo tiempo y no puedo sacar la vista de encima -a pesar de que este trabajando- me atrapan.
y parecía que me estaba esperando, me tiré en la cama y en el velador lo encontré, ni si quiera sé quién lo llevó (y está usado). es de esos libros que no puedes continuar con un marcador, sino partirlos con un lapiz, porque es necesario rayarlo a cada rato, escribírle al libro.
es raro, me encuentro cada vez más orate, pero con lo vivido ayer, más parte del mundo.
1 comentario:
Debe ser genial llevar un diario, siempre he sentido la necesidad de hacerlo sin embargo jamás lo he llevado a la practica, espero tener el valor para hacerlo algún día, como que me da miedo anotar como me siento y lo que pienso.
Excelentes notas!
Publicar un comentario