jueves, 15 de mayo de 2008

Arroz con leche

Lo quimérico gotea
y me colapsa el tímpano
en compases de dos cuartos.

Busco el silencio,
pero en él se esconde un “tic tac”
que acompaña las mentiras
que salen de tus ojos y tus manos

ya no sólo se vive de pan,
porque son tan comestibles las tristezas
y es tan bebible tu ausencia
que de hambre ya no se muere.

a veces me escondo en un silencio,
otras veces me convierto en él.
La gente no sabe oírme,
me obvia,
me malinterpreta
mientras sigo siendo partícipe de mi propio plato cotidiano,
de la respirable soledad,
de cuántas veces me olvidaste...

me trago la pena que me da saber que sólo existen espejos,
que en ellos sólo me veo yo,
que no siempre se dice "adiós" en las despedidas
-de las que no siempre me doy cuenta-
y que probablemente compré un boleto para un viaje que no existe.

Ya no se cuenta con número las vida,
ya no se desea que el recuerdo lo guarde todo
-el olvido es la sustancia necesaria para poder vivir-.

temo, que después de todo,
sí quiera morirme de hambre,
que el dolor en el vientre y en la cabeza no es superior a un karma lleno
...soledades.

Siempre necesito más minutos para poder terminar,
y para que me puedan amar menos espacio.
Sé qué se ve cuando a la soledad se mira,
pero no cuando se está sobre ella;
sin embargo,
mi tiempo es tan ilimitado
mi vació tan lleno de ti...
y mi soledad tan cargada de yo.

Como una luz que naufraga en el mar
se disipan las ganas que alguna vez tuve de verte.
Aunque de noche la luna brilla más,
las penas lloren con los dedos en un piano
y a la soledad se le pueda ver el rostro.

Hay emociones que no se pueden encontrar en un atlas,
hay otras, sin embargo, que se esconden en los ojos
que más de una vez bebí con sabor a cítrico:
ácidos convertidos en los lugares de los que me alejé.

Creo que el arrepentimiento es uno de los peores sentimientos.
Creo que no es malo perder
(aunque desconozcamos al perdedor),
Creo que, quizá ganamos sólo tiempo,
intercambiándola por vida,
jugando con una melancolía
haciéndola parte de la dieta alimenticia diaria
en que se convirtieron un par de seres cobardes que se llenaron de mentiras,
que sólo escucharon el "tic tac" del reloj,
que quisieron beber (pero se murieron de sed),
que nunca se despidieron(y fueron engañados por un vendedor de falacias),
que ya no hablan,
porque todo se convierte en silencio:
los recuerdos,
los amigos,
las miradas,
el hambre y la sed.

La música deja de sonar,
la vida deja de cantar,
las voces dejan de amar
Inevitablemente, ya no hay más a qué jugar.

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