domingo, 25 de octubre de 2009

Mi amigo, el poeta. Tito Fernandez

Lo escuché hoy, de viaje y... no era la única que veía la soledad tan adherida, a eso parecido al destino, con ganas de resignación.


Mi amigo, el poeta, siempre queda solo,
tras de los halagos, tras de los piropos,
mi amigo, el poeta, siempre queda solo,

nadie sabe la amarga tristeza
que las soledades traen a su mesa.
el pan poesía, el vino, poesía,
yo quiero ser otro me dijo un buen día.

y a mi me dio miedo de que eso ocurriera,
amor y poesía es toda la tierra,
si cambia el poeta, por hombre común,
un beso no es dulce ni el cielo es azul.

mi amigo, el poeta, siempre queda solo,
lo he visto, en la plaza, perdido entre todos,
y también he visto, es verdad, a cientos
de gentes que empujan por verle un momento.

y lo he visto, grave, en el escenario,
los ojos cerrados y el abecedario
dispuesto en tal forma como sólo él puede,
el hombre está quieto y el mundo se mueve.

y he visto a las gentes oír en silencio,
he visto sus ojos profundos y buenos,
ya no son los mismos de hace algún momento
se han vuelto poesía y milagro cierto.

después los aplausos estallan, en trueno,
se rompe, en un segundo, la magia del cuento,
cae la cortina, mañana es incierto,
tal vez alguien guarde, por ahí, un recuerdo.

aunque no me crean, sólo valen nada,
los honores, vanos, que vienen y pasan,
los poetas quieren entregar el alma
y entrar, hecho versos, contigo en tu casa.

ese es todo el premio, estrechar tu mano,
sentir que nacimos para ser hermanos,
sin embargo, no sé por qué causa, después de dar todo
los poetas, siempre, nos quedamos solos

1 comentario:

Nell dijo...

Se percibe la realidad de otra manera. Palpamos la felicidad, la derrota, el amor y el dolor con una sensibilidad distinta.

Nadie está más solo que un poeta. Es cierto.

Ja! y a veces me dijeron... que yo "aparentaba" estar sola y lejana. Pero que en realidad no era así, que era risueña y accesible. Pobres ilusos. Que la soledad no es eso que se ve. Es eso que sólo uno mismo sabe sentir cuando en el reflejo del espejo te ves...y te duele el brillo, sin saber por qué. Porque la soledad te duele... en todo lados. En el aire, en el cuerpo, en los besos, en la vida.

Y bueh, he dicho muchas cosas. Pero igual pienso que... somos dos escritoras y a pesar de todo nos hacemos compañía ^^

Le invito a mi soledad, amiga mía.

Abrazos.