miércoles, 14 de octubre de 2009

a lápiz de mina

Tú, con tu tenida de artista, con tu ropa estampada y cromática, con tus grandes gafas, con tu colección de boinas y carteras.
Tú, con tus discos de vinilo, con tus casets de especiales radiales, con tus cds originales, con tu mp3 indie, con toda tu música francesa.
Tú, con tu biblioteca personal, con tus libros robados, con tus hojas arrugadas y rayadas con palabras, con tus publicaciones, con tus diplomas enmarcados concursados,
En fin, tú, con tu para’ de escritora, con tus lápices perdidos, con tus ojos distraídos, con tu olor a tarde de otoño, con tus rizos descuidados, con tus uñas cortas, con tu sonrisa espontánea, con tu actuar impulsivo…
Tú, niña de los seudónimos puedes marcharte, puedes dejar de hablarme, puedes bloquearme de todos los lugares virtuales donde suelo encontrarte porque mientras siga tu blog actualizado, sigan tus cuentos apareciendo en revistas, sigas escribiendo hasta en los boletos, siga hallando hojas de cuadernos en tu cartera, yo seguiré jugando con los flecos mientras te leo, porque no era tu tacto auditivo el que me llenaba los poros vacíos, ni el que me botaba el pelo de noche, ni las ganas agridulces por saber de ti…
Porque mientras el diccionario siga sin entenderte, seguiré de ojos abiertos ante tus palabras y de oídos cerrados ante tu voz.

1 comentario:

gitanilla dijo...

hay mil y un formas de saber sobre alguien, me pregunto q tan bueno será eso...