¡maldición! confieso que vine para distraerme, que sueño con que Talcahuano me quite mi sueño cursi, que no puedo decir "última vez" porque no puede ser esa "la vez", que suspiro cuatro canciones por hora y ¡waaaa! quiero ver tu risa todo el día, escuchar la melodía de tu voz, quisiera ser el brillo de tus ojos, el peine que desnuda tu esplendor, la esquina que te ve cuando caminas... la forma de tus labios y quiero ser tu último dolor, te pido que me cures esta herida yo sé muy bien que no es tu obligación, tan solo si amortiguas mi caida, será mi salvación... prometo intentar no hacerte daño, prometo darte todo lo que yo, prometo regalarte sin reparos mi corazón.
y tristemente me escapé de Chillán para que a la persona que duerme conmigo le moleste cómo respiro.
¡a dónde fue que me dejaste la última vez que nos encontramos, para salir a buscarme! me hago falta ¿sabes? y continué mi vida sin mí -tal vez por obligación- y ahora que sé que estoy perdida y que me sobra tiempo como para aburrirme conmigo
y que no estoy, porque me dejaste botada en alguna parte ¡y quizá cómo esté! con tanta lluvia y con este frío... tal vez no te importaba dejarme estilando una noche sin luna... y ahora que estoy tan lejos y que me extraño y que me pregunto por qué me dejaste en el lugar equivocado, o por qué no me buscaste si sabías que me extraviaría o si alguna vez leeras este párrafo lleno de oraciones coordinadas copulativas (que mi profesor odiaría), y anhelo con todas mi ganas saber qué descripciones existen en tu cabeza después de mi nombre... yo sé muy bien que no es tu obligación, tan solo si amortiguas mi caida, será mi salvación...
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