lunes, 1 de febrero de 2010

Rompiendo vasos

se trizan mis uñas
se triza mi ventana,
mi pared
el flayer que arranqué con rabia
se trizan las teclas de mi piano
se me triza la boca
los oídos
mis lentes, para no poder ver bien.

se quiebra la relación con mi padre
la hipocrecia con mi madre
mis ganas ilusas
el alma
y entre el hombro y la espalda
me quiebro la piel.

1 comentario:

Nell dijo...

¡No no no no! Nada de quebrarse la piel... ¡NO!
No te quiebres la piel, por favor.
Si algo se quiebra, que sean nuestras ganas de no superar las trancas del pasado que han dejado cicatrices.
Que las ansiedad no te/nos gane.