miércoles, 4 de noviembre de 2009

Destapar

Tengo pena, esa tristeza pegada a la piel pero que no escurre. Tengo ganas de abandonarlo todo y no regresar a Chillán, a pesar que sé que quedan tres semanas y que espero se me pase porque estoy obligada (responsabilizada) de vivir 4 años aquí. Tengo ganas de no hablar los mismos temas con la misma gente. Tengo soledad en el frío y silencio en los rincones de mi tristeza… o ecos de mi llanto no llorado. Tengo nausea del dolor que me da al ver que no sé qué pasará, que me miro desde hace meses atrás y sigo en la misma condición de hace años: la niñita que se refugia en las letras porque no hay más… porque me quedan días aquí y no tengo casa ni gente con quiénes vivir. Mi pena está llena de ausencias, de desconsideraciones, de desencajar la vida entera, de preguntarme ¡por qué mierda no puedo ser una común y silvestre! ¡con rollos comunes, con gustos comunes, con hábitos comunes!… con sueños comunes. Lo que me hace quedar sola, rodeada de comunes, que sí tienen casa, que sí tienen amigos, que sí saben qué brazos buscar cuando quieren llorar.

4 comentarios:

Yobber Gut Vas dijo...

¡por qué mierda no puedo ser una común y silvestre!... ¿porque eres yenny?. Siempre buscamos lo que no somos y cuando lo somos, buscaremos aquello que fuimos; el truco está en sacarle provecho a lo que tengamos hoy, cosa difícil cuando lo único que hacemos es mirar para adelante y los costados, nunca nos detenemos a ver que otros ni caminan, que nosotros mismos hemos sidos felices por momentos con este cuerpo, esta vida, este lugar... si se pudo una vez, se puede de nuevo. Si bajas los brazos o si crees que mejor mañana lo intento, estás desperdiciando mucho hoy y mucha yenny en alimentar a una amaranta que no será la que te mire desde el mañana.

Disculpa el atrevimiento, fue comentario, no consejo.

Nell dijo...

Hey, si fueras común y silvestre... no te hubiera conocido.
Si fueras cualquier otra, menos Yenny, no me habría importado conocerte, a pesar de las miles de diferencias y las miles de cosas parecidas.
Hoy te quiero de la manera en que te quiero por ser Yenny. Por atreverte a ser distinta importándote un carajo lo que el resto piense.

Si tuvieras sueños comunes... bah! andarías buscando a alguien con quién casarte mañana y no estarías estudiando pedagogía, sabiendo la misería que pasa un profesor.

Hay gente que nace para ser distinta. ¿¡¡¡Qué sería del mundo sin una Yenny que alegre mis días!!!?
Nunca nadie me había soñado en una clase de morfo... ¿ves?
Esta Yenny no puede ser igual a "todos". Porque "todos" para personas como tú, es muy poco.

Nell dijo...

Y no estás sola tonta ¬¬ Tienes una amiga aquí :D (que, aunque no te fue a ver hoy -debido todo los sucesos que ya sabes xDD-, te quiere de aquí a la última galaxia ^^)

Y si quieres llorar en algunos brazos... ya sabes qué micro tomar y en qué calle bajarte.

Selene V dijo...

Hay gente que nace para ser común y otros para ser diferentes, y a pesar de todos los atados mentales es entretenido querer lo que no tiene el resto, transitar un camino donde sólo somos nosotros los que pasamos por ahí y le damos un color distinto a las cosas.
cuando estoy así, siempre pienso que soy un pez grande en un estanque pequeño, que soy yo con mis problemas y todo pero me alegra saber que mi vida no será como la de mi vecina, o como la de mi hermana de iglesia, que yo aspiro a algo desconocido.
Otra cosa: eso se llama pasar de la adolescencia a la adultez, y es terible, a mí me pasa lo mismo. Como me escribiste el 2006, hay que aprender a volar con nuestras propias alas, y pucha que es complicado, porque uno quiere ahcer las cosas solo, pero sabmos que aún necesitamos a nuestros padres o a amigos o como quieras llamarle para hacer algo.
Y ya es hora de asumir que la soledad es compatible contigo.

No sé si te caigo bien, pero igual te escribo ya que te leo.

Está lindo tu blog, me dieron ganas de hacerme uno.