la verdad que creo que es probable un error, de 24 horas. anhelé tanto el olvido que, sin funcionar cree confusión. bueno, esa es la verdad, que no sé si era 23 ó 24 el día en que mister A me pidió pololeo, mientras escribo pienso que puede ser 24 porque caía igual que su cumpleaños, pero también olvidé esa fecha. sé que a fin de cuentas (después de superado todo esto) nunca hubiesemos llegado al 2008 juntos, tal vez ni al 2007, pero es que tampoco lo pensaba, ni lo medía, menos me imaginé que duraría un suspiro.
doy por cierto que él no se va a acordar y si es que lo hace, será por el miedo quizá de que me aparezca en su puerta o en su telefono, aunque me muriese de ganas, la intención nunca es molestar.
y recuerdo la fecha no porque sientas cosas por él, si es que lo pienso es porque nunca respondió el saco de preguntas con el que me dejó el año que me costó acostumbrarme a la idea. lo recuerdo porque mientras duró mi amor escribí infinidad de cuentos, de frases (trozos de poemas incompletos), que pensados y dirigidos secreta e indirectamente a él me hicieron ganar una publicación y muchos reconocimientos (tanto de compañeros, como de superiores). lo recuerdo porque después de todo este tiempo, llegué a ser yo sin ser lo que él quería que fuera y soy más que antes, cuando intentaba agradarle; lo recuerdo porque ya no lloro cuando escucho música que me transporta frente a sus ojos; porque ambos logramos tenernos pena el uno del otro; porque probablemente si lo volviera a conocer no me volvería a enamorar de él; recuerdo la fecha porque me es importante, no tanto por el compromiso, sino porque, si llegó a pensar que yo era lo que él quería fue por mi mérito, porque yo fui la que lo esperaba, la que se quedaba cuando no quería estar solo, la que intentaba coquetearle ingenuamente, la que aspiraba a cumplir su sueño de "pareja ideal"..., recuerdo la fecha porque si es que me enamoré fue porque lo entregué todo por significarle ¡yo! fue mi trabajo, no me enamoré por sus palabras y actitudes intencionadas para mí, porque no se siente lo mismo hacia un pantalón Icono, que a un PepeJeans ¿se entiende?
la recuerdo a demás, porque cuando esto pasó, ya llevaba alrededor de un año buscando su boca y cuando chocaron yo ya estaba enganchadísima de ese nombre, y a los días cuando dejó de abrazarme me sentí tan... lo peor -no sé con qué describirlo- que llegué a pensar que no podría superarlo, que seguiría llorando todos los 23 (ó 24) de cada mes, que pasarían años y lo volvería a buscar por necesidad, y me preguntaba si esa felicidad inmensa que sentí el miércoles que me pasé a su casa valdría toda la tristeza que estaba sintiendo.
pero ya no es así, es más, sus letras no me encatan y su rostro en una foto lo encuentro hipócrita. boté las lonas que me dibujó y en las que soñé escribir Larc & Ineluctable. y las cosas sucedieron todas al revés, deseaba serle ineluctable, pero sucedió que él lo fue para mí, entonces debí cambiarme el nombre, el resultado de su rechazo y su silencio y su mirada que escondió lo que nunca me dijo y me trabsformé en la Vacío Escarchado, porque así me dejó, vacía y cubierta de hielo que como vidrio me hizo sangrar.
ahora ni siquiera quiero hablarle, a ratos me gustaría encontrarlo, pero no sé qué decirle, porque todas las respuestas que necesité las inventé con una lógica mentirosa y me habitué tanto a ellas que olvidé todo lo que quería saber. a penas me pregunto qué sentirá cuando se acuerda de mí... y a pesar de que me lo dijera, no le creería. pensaría que le importo tan poco que podría darme una buena respuesta para dejarme feliz, o una mala sólo para aumentar su ego.
así fue siempre, él el centro de todo.
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