miércoles, 19 de mayo de 2010

Nota 64

me encanta el otoño

(sonrisa) a mí también

(miras al cielo) creo que esto la habíamos habla'o ante'

síp, creo

aquí mismo ¿cierto?

(afirmo con la cabeza)

ese árbol debe ser el responsable (apuntas con el índice hacia el roble)

(silencio largo) es curioso, desde que me puse a pololear, no escribo... tengo una cercanía... la raja con el otoño, pero cuando más escribo es en primavera

(interrumpes) pero escribes sobre el otoño




¡por eso te he escrito tan poco! porque aún no me haces falta!!!
tenerte al lado me deja muda, tu beso me tapa la boca.

1 comentario:

Prozac Vencido dijo...

Eso de redactar resulta interesante, sí, ¿pero consideramos nuestra necesaria agudeza para atender a las preguntas básicas e iniciales ante el papeo en blanco?: ¿qué decir? ¿A quienes decírselo? ¿para que finalidad decirlo? ¿alguien debiese leerlo?, etc...

El acto de escribir configura una de las facetas más atrayentes y culposas de la vanidad.