sábado, 29 de mayo de 2010

Manifiesto

Sí, sabes que somos distintos y creo que eso te preocupa. a veces cuando abro la boca te quedas mirando al suelo y se confirma que tenemos sólo algunas ideas en común, tal vez sientes que no eres el hombre de mi sueños y… no me importa

Sabes? Desde el principio no estuviste en mis planes, pero igual me convenciste cada segundo de dejarte conmigo, te dedicaste a que me gustara tenerte amarrada a tu dedo… muchas personas dicen que no tenemos nada que hacer juntos, que no pegamos, que nuestros intereses comunes son pocos, pero es que…

¿acaso el arte nos hace superiores? Cuando busqué a niños artistas, cuando me gustaron niños con música, con palabras, con imágenes, no dejaron de mirar el lápiz, el pincel o sus propios dedos ¡no lo soltaron ni por tocarme el pelo! El arte no los hace superiores, los hace egoístas. El arte les hace creer que su obra es la mejor, que lo que ellos consideran un error, realmente lo es; que la perspectiva de los otros es ínfima, al lado de la ellos.

Es que ese es el problema, ni ahí con que siendo lo que somos, podemos parecer, a grandes rasgos, antónimos. El problema real es la perspectiva. Ya no espero el arte en nadie, ya no busco al humano de las respuestas, de las ideas comunes, porque cuando creí encontrarlo, me sentí más sola que sin ellos, más despreciada que antes de hallarlos. Entonces apareciste tú, cuando sólo esperaba a alguien que se quedara, que estuviera realmente… alguien que me demostrara que le importaba, que me quería… si hasta te has dejado de lado por mí!

Hace unos días, me dijeron “te conformas con poco?” y me sentí tan mal cuando respondí. ¡por qué mierda consideré que lo que me has dado es poco! Por la misma culpa egocéntrica del arte. ¡cómo podrías darme vergüenza cuando has viajado por mí, cuando pasamos horas conversando en las noches, cuando mis viejos se van, mi hermana se va.. tú estás! a pesar de tus responsabilidades. Te quedas cuando mi presente es más vacío, cuando tengo miedo, cuando no tengo a nadie que me acompañe a hacer cosas que se hacen de a dos –como ir al hospital -¡te quedas! Y eso era lo que esperaba de alguien, entonces ¡qué importa que no seas artista! …si cuando me tocas nace un poema nuevo, si hay estrellas de día, si las nubes están hechas de mar.

Puede que recién estés aprendiendo a descubrir la magia de una metáfora, pero quienes lo supieron de antes, los mismos que escriben metáforas ¡no fueron capaces de amar como tú amas! Yo no quería ser la musa inspiradora de los poemas de nadie, ni que me pintaran desnuda, ni que me hicieran pentagrama. Yo quería amor ¡joder! Si hasta el arte es comercial!!

Te escribo esta carta porque debía dedicarte un espacio grande en mi blog, porque te lo mereces, porque llevamos oficialmente un mes juntos y has conseguido hacerme feliz a cada rato –más cuando te tengo cerca que lejos –. Porque de repente creo que te apocas cuando te hablo y te explico cosas que nunca te preguntaste, o que no te interesaron si no fuera porque me interesan a mí, es que te quedas viendo películas que mí me gustan y, al principio a ti no; que también naciste frente al mar y disfrutamos entre la arena, entre el agua, entre la noche, entre las sábanas. Que mi presente no está pleno cuando no estás, a pesar que vea las hojas cayéndose de los árboles la mayor parte del día, o la vereda cubierta de rojos cafés y amarillos, o me duerma escuchando la lluvia. Son mejores los sueños cuando estoy dentro de tus brazos, sobre tu pecho, con mis piernas enredadas entre las tuyas; que escuchando las nubes derretidas por la noche.

Y no me sirve de nada la cantidad de libros que lleves acuesta, me vale más esa hora que pasaste corrigiendo la ortografía de la carta que me enviaste. No me sirve de nada que no toques ni la flauta, me vale más las veces al día que suena mi teléfono porque eres tú con ganas de mí, o que tararees conmigo, cuando me recuesto en tus piernas y me acaricias el pelo. Y no me sirve de nada que participes de conciertos, de cualquier tipo, porque me vale que llegues cuando regreso, cuando me despido… en donde estemos, sobre proscenio pisamos, sos uno de los mejores protagonistas de mi presente.

Te quiero bonito, y no sos poco, ni me conformo contigo porque, siempre tengo ganas de más de ti (sobre todo cuando nos despedimos). Me gustas, me haces feliz, cuando antes a ninguno le importó mi sonrisa, ni lo que me daban, ni lo que les di. Y a pesar de que comparto mi vida real contigo, te sueño de noche y de día. Me das ganas. Después de todo lo que me has dado, lo que haces por mí, si no te quisiera… no sería de poros, ni de sangre, ni de pelos, ni de uñas, ni de vagina, ni de nariz, ni de sesos, ni de válvulas cardiacas… ni de silencios, ni de palabras.

1 comentario:

Anacronista dijo...

Después de tanto tiempo de leerte me dejo a escribir... Trago saliva porque tus palabras me producen respeto.
No sé muy bien que es lo quiero expresar, aunque una de aquellas cosas es admiración. Claro. Por aquella manera de tratar al lenguaje, por deslizarte con él en un tobogán infinito y hacerme que yo me pierda en él...
Quisiera poder decirte 'Esta nota me gusta, es mi preferida' o 'Este verso es hermoso' Pero entonces tendría que citar tu blog entero...
Así que mejor paso de eso, y paso de todo en estos momentos.