No quiero volver.
aquí los números no existen: el reloj se cae y el calendario goza de dislexia. puede que tus papás nos esperen, pero yo no espero a nadie, sólo vivo detrás de las nubes para ver la degradación del sol. la lluvia me da la cantidad de motivos para quedarme y escondo mis manos para no parecer que los cuento, de esa forma conseguir acumularlos en mis bolsillos.
pero por sobretodo, son los rincones llenos, las palabras intencionadas, los silencios que complemetan el oleaje del mar ¿será que la sal es el espacio que hay entre las palabras?
hay puertas por las que quiero entrar nuevamente, bancas de plaza en donde mojarme, arena de playa donde naufragar.
No quiero volver
quiero mojarme más, contigo. recitarle al mar. desaparecer la soledad al silencio. ser feliz con mi rostro empapado. quiero volver a ver cómo la niebla vuela entre tus pestañas y se desliza a la deriva, mientras me reflejo, bien de cerquita, en aquella gota.
1 comentario:
Mily me envió la foto donde aparecemos empapadas por la lluvia ancuditana. Las dos sonreíamos. Es una linda foto, osea, salgo horrible xD pero me gustó, tú sonríes, yo sonrío y ese fue un momento donde una cámara captó el momento exacto donde la felicidad se hizo agua y caía sobre nosotras.
La cámara captó parte de ese sueño que fue Ancud.
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