lunes, 7 de diciembre de 2009

a quien corresponda

señor eterravan,
Hay una playa, hagamos que juntamos todas las playas de la península y queda una larga curva de arena con espuma y música. Hay más de quince estaciones de trenes, con inviernos, primaveras, otoños y veranos. Hay un par de asientos vacíos en un vagón, sin nombres y poco espacio. Hay mar en todas las esquinas de mi casa. Hay palabras cada vez que se me mueve el pelo, y hay silencios cada vez que unos dedos caminan por él. Hay bibliotecas a las que mi timidez ansía ir a leer. Hay plazas que tienen fuentes, que a su vez tienen monedas, con las que se pueden conseguir palomitas; hay plazas que tienen árboles, que a su vez tienen flores con las que puedes conseguir una sonrisa; hay plazas que tienen iglesias –catedrales –, que a su vez tienen escaleras en donde puedes conseguir a cierta hora, en cierto lugar una chica comiendo palomitas que te sonría. Hay 39 cafés que desconozco por todo Concepción, Hualpén, Talcahuano, San Pedro. Hay calles donde hay comerciantes gritando, y en otras, hay mendigos con las manos alzadas pidiendo –puede que sean los mismos –. De todas formas, hay gente en todos lados y nosotros… acumulando promesas incumplidas, esperando que me digas que sí si te invito a salir.

2 comentarios:

Yenny dijo...

Nelly: tú sabes que eres mi preferencia, mi primera opción, los rincones donde caer muerta, el aire para no gritar, mis palabras para crear, los cielos grises, el agua con olas y sal, los ojos que se escurren, el olor a cigarro que detesto, el espacio entre tu cuaderno y el mío en la arena, la escalera en donde nos quedamos mirando la luz de la noche... niña, esto por lo de hoy en la tarde. estuvo plena =)

Nell dijo...

Sólo puedo decir... gracias por todo.