Lo siento Sabato, tendré que postergarte otra vez, o de una vez por todas, tendré que sacarte hasta cierta escalera, a un par de kilómetros de mi dormitorio, para intimar y poder escucharnos un poco mejor... la casa de los ruidos, que ni siquiera deja soñar después de las 9 am y que la televisión se va a acostar en la madrugada, con mi hermana.
qué triste!
un hogar que no tiene espacios para las lecturas es una casa facha. por eso se arman peleas a la hora de las noticias y de las protestas "violentas", por eso mi vieja manda a trabajar y a sus clases a todos los que salen a marchar, por mejoras que también la beneficiarían a ella. pero qué importa! parece que se olvidó que anduvo vestida con ropa usada que me abuela modificaba para que le quedara, parece que se le olvido que había que hacer crecer la olla pa' que nadie quedara con hambre... pobrecita, hija de su tiempo, todavía le quedan grandes rezagos de su mala educación de los '80 en donde el fundamento era la obediencia por sobre todo, el orden se conseguía acatando lo que al gobierno le venía en gana.
y de nuevo, y qué importa que a unos adolescentes los pacos los dejaran morados, sangrando por dentro y por fuera, cuando estaban haciendo distubios, que ni mi vieja ni los verdes reaccionan que aquellos podrían ser sus hijos y que ellos nunca tendrán los beneficios del presidente ni del ministro!!
POR LA CRESTA! QUÉ RABIA!
todo esto porque estamos plagados de ruido, de música pop, de industrialización, de anglosajones, de comerciales sin sentido, de la calidad barata que sale a gran precio. Todo porque algunos, los menos, decidimos qué ver, qué leer, qué creer. pero la mayoría se traga el vómito de los medios de comunicación... a pesar que ellos también están endeudados hasta el cuello, porque estudiar en la universidad sale más caro que comprarse una casita o un departamento JODER!
las cosas que se dicen cuando no se lee... mejor vuelvo a abrir el libro de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario